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viernes, 9 de abril de 2021

Cuando Alhama perteneció a Málaga en el siglo X

 

Hace algún tiempo ya, hacia el siglo X. Cuando en la península Ibérica estaba establecido el califato de Córdoba que dividió su territorio en demarcaciones administrativas y militares, denominadas Coras. La Granada actual conocida como Cora Ilbira y la de la actual Málaga como Cora Rayya. El geógrafo andalusí Al-Udri,  describió el territorio de la  frontera de la Cora Ilbira (Granada), descripción que no coincide con la que hoy conocemos. Iznajar y Alhama pertenecían a la Cora de Rayya actualmente Málaga.



La frontera del antiguo reino nazari de Granada según C. TORRES DELGADO





Fuente: DE LA CONQUISTA MUSULMANA A LA ABOLICION DEL CALIFATO OMEYA (SIGLOS VIII-XI) de CAMILO ALVAREZ DE MORALES.




miércoles, 31 de enero de 2018

Comienza la reconquista de Granada: Don Roderigo Ponce de León elige a Alhama como su objetivo



The reconquista of Granada begins: Don Roderigo Ponce de Leon chooses Alhama as his target
The Marques of Cadiz had vast possessions in the most fertile parts of Andalusia, including many towns and castles, and could lead forth an army into the field from his own vassals and dependents. On receiving the orders of the King, he burned to signalize himself by some sudden incursion into the kingdom of Granada, that should give a brilliant commencement to the war, and should console the sovereigns for the insult they had received in the capture of Zahara. As his estates lay near to the Moorish frontiers, and were subject to sudden inroads, he had always in his pay numbers of adalides, or scouts and guides, many of them converted Moors. These he sent out in all directions, to watch the movements of the enemy, and to procure all kinds of information important to the security of the frontier. One of these spies came to him one day in his town of Marchena, and informed him that the Moorish town of Alhama was slightly garrisoned and negligently guarded, and might be taken by surprise. This was a large, wealthy, and populous place, within a few leagues of Granada. It was situated on a rocky height, nearly surrounded by a river, and defended by a fortress to which there was no access but by a steep and cragged ascent. The strength of its situation, and its being embosomed in the center of the kingdom, had produced the careless security which now invited attack.
To ascertain fully the state of the fortress, the Marques dispatched secretly a veteran soldier, who was highly in his confidence. His name was Ortega de Prado, a man of great activity, shrewdness, and valor, and captain of escaladors (soldiers employed to scale the walls of fortresses in time of attack). Ortega approached Alhama one moonless night, and paced along its walls with noiseless step, laying his ear occasionally to the ground or to the wall. Every time, he distinguished the measured tread of a sentinel, and now and then the challenge of the night-watch going its rounds. Finding the town thus guarded he clambered to the castle. There all was silent. As he ranged its lofty battlements, between him and the sky he saw no sentinel on duty. He noticed certain places where the wall might be ascended by scaling-ladders; and having marked the hour of relieving guard, and made all necessary observations, he retired without being discovered.
Ortega returned to Marchena, and assured the Marques of Cadiz of the practicability of scaling the castle of Alhama, and taking it by surprise.
Washington Irving, The Conquest of Granada (Agapida edition), (New York: G. P. Putnam’s Sons, 1893), pp. 33-35.

Short Stories on Honor, Chivalry, and the World of Nobility—no. 98

martes, 19 de diciembre de 2017

Conquista del reino de Granada 1.482-1.492


🌐 arrecaballo.es 
Conquista de Alhama 1.482
Eso dio una excusa para una operación de represalia por Don Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz, que en el 28 de febrero de 1482: tomó la ciudad de Alhama a unos 38 km al noroeste de Granada. La operación fue por iniciativa propia. El marqués de Cádiz se internó en secreto en territorio granadino, se apoderó por sorpresa de la fortaleza y luego inician una batalla calle a calle con los locales. Un ejército improvisado por otros nobles andaluces, liderado por su antiguo enemigo del marqués, el duque de Medina-Sidonia, aseguró la ciudad para los cristianos.
Guerreros siglo XV: 1 infante granadino; 2 milicia urbana granadina; 3 infante cristiano con arma de fuego, se puede observar una lombarda. Autor Angus McBride para Osprey
Los reyes Isabel y Fernando se encontraban en Medina del Campo, e inmediatamente decidieron acudir en su ayuda.

El 5 de marzo, Abdul Hassan apareció ante la fortaleza a la cabeza de un numeroso ejército que se estima en 3.000 jinetes y 50.000 infantes, pero se había dejado el tren de sitio en Granada, lo único que podía hacer era rendir la plaza por hambre. El 29 de marzo regresó a Granada a por el equipo de asedio, apenas hubo regresado y emplazado sus baterías, cuando Fernando llegó a Alhama con 7.500 jinetes y 44.000 infantes. Hassan  levantó el cerco y se retiró.

Batalla de Alhama (1.482). Fuente http://lab.rtve.es/serie-isabel/conquista-de-granada
Revés en la Axarquia (marzo de 1.483)
Tras la toma Antequera, el año 1483, se reunieron en esa ciudad, el adelantado de Andalucía D. Pedro Enríquez, con D. Juan de Silva, conde de cifuentes y el maestre de Santiago D. Alonso de Cárdenas, frontero de Écija. Decidieron hacer una incursión de pillaje y algarabía la comarca de la Axarquia Malagueña, que era famosa por sus riquezas en seda.

Por fin el miércoles 19 de marzo, pusieron la expedición en marcha, la componían unos 2.700 jinetes y 1.000 infantes. Formaron dos divisiones, una capitaneado por el Márquez de Cádiz y otra por D. Alonso de Aguilar, la retaguardia la cubría el maestre de Santiago. Al día siguiente jueves, entraron en la Axarquia, las aldeas con las que se encontraron estaban desiertas, pues los habitantes habían huido a esconderse. Por este motivo hicieron pocos prisioneros y poco botón. Las tropas cristianas, decepcionadas, comenzaron a quemar las aldeas y villarejos que encontraron a su paso,matando a los pocos habitantes en su mayoría ancianos que no habían podido huir.

Una vez habiendo llegado la retaguardia a la villa de Moclinejo, que al igual que como las anteriores villas, estaba desierta. La soldadesca prendió fuego a la villa. Pero la población morisca de Moclinejo estaba cerca, escondida en los bosques y montes, viendo con impotencia como destrozaban todas sus pertenencias y viviendas, pero observaron que las tropas cristianas al abandonar su pueblo, trataban de seguir por unas ramblas y cañadas de difícil maniobrabilidad para dichas tropas. En un alarde de desesperación y rabia los moriscos de Moclinejo aprovechando el conocimiento del terreno, con piedras, palos, espadas y flechas. Atacaron a las tropas invasoras, con tal valor y rabia que causando tal numero de bajas a las tropas de la retaguardia, que el maestre tuvo que pedir ayuda a el marqués de Cádiz, que acudió con caballeros e infantes, y la retaguardia pudo salir de esa situación.

Los moradores de la Axarqía, no conocían enfrenamiento con las tropas cristianas, desde la expedición de Alonso I el Batallador, de lo cual habían pasado ya muchos siglos. Los axarquicos decidieron que aquella invasión debía tener un duro castigo, las gentes acudían con ganas de defender y luchar, embocando a los cristianos y causandoles muchísimas.

Las fuerzas crisianas se vieron obligadas a reunir sus tropas y marchar reunidas, dado que cualquier fuerza aislada enseguida era atacada. Una vez reunidas las tropas castellanas reconocieron el error cometido en esta empresa, y acordaron retirarse. Pero la retirada tampoco sería fácil, pues sólo tenían dos caminos por donde salir, el primero era seguir por la costa, más fácil y llano, pero más largo, el segundo más difícil, y más corto, era regresar por donde habían venido.

Se enteraron de que Muley Hacen había llegado a la zona con tropas, así es que decidieron regresar inmediatamente por el camino más corto.
Las tropas intentaron encontrar los pasos y barrancos por los que habían entrado desde Antequera, pero no consiguieron dar con ellos y extraviaron al ejército entre los montes. Los axarquicos, sabiendo los pasos que estaban buscando las tropas castellanas, se dirigieron hacia ellos para esperarlos, mientras otros perseguían a las cansadas tropas, causándoles el mayor número de bajas posibles con sus hondas y ballestas.

Tras largas jornadas de marcha, las tropas castellanas entraron en un valle, lo que es hoy el arroyo Jaboneros, los moriscos axarquicos estaban esperando la entrada de estas tropas, y cuando entraron, les tendieron una emboscada. Desesperadas las tropas de castilla, tras ver como caían sus soldados muertos o heridos, muchos de ellos decidieron salir como fuese de allí, intentando alcanzar las alturas y abandonar el valle.

Como pudieron unos a pie otros acaballo, subieron desesperadamente las laderas, muchos calleron en la celada, entre las fuerzas del maestre de Santiago, el alférez Diego Becerra, más tarde Juan de Bazan y el primo del maestre Juan de Osorio.
Batalla de Axarquia: El marqués de Cádiz y el maestre de Santiago fueron sorprendidos en un desfiladero por el Zagal, se ve al maestre de Santiego huyendo de la conocida como “Cuesta de la Matanza”. Autor Angus McBride
El marques de Cádiz, ya sin su caballo, intentó reunirse con el maestre, pero la noche y el desconocimiento del terreno lo impedieron. En un arrebato de desesperación del marques de Cádiz, bajo de nuevo al valle donde intentó reunir a sus soldados, pero estos se habían rendido la mayoría, otros habían huido acobardados y hambrientos dejando tirados por los campos sus pendones y armamento pesado, buscando donde poder esconderse y poder esquivar la vigilancia de los moriscos axarquicos. El lugar donde más castellanos perecieron es conocido como “la Cuesta de la Matanza”.

El marques sólo con unos cincuenta hombres quería seguir combatiendo, pero Luis Amar y la soldadesca, le convencieron para abandonar esta idea y salvar la vida mientras pudieran, tras la llegada de la noche salieron del valle y tras cuatro leguas de huida, consiguieron llegar a tierras cristianas. Sufrieron en total 800 los muertos y casi 1.500 prisioneros, de los cuales 400 eran de noble linaje, quedaron en manos de los moros y que posteriormente sería devueltos mediante el pago de un rescate.

Cuándo los vencidos regresaron a sus ciudades, pueblos y aldeas, fueron recibidos como cobardes y les reprochaban de no haber muerto o haber quedado cautivos con sus compañeros.

En los pueblos, villas y alquerías de la Axarquía, todo fue regocijo, zambra y jubileo, Allah volvía su rostro hacia ellos, que habían derribado la soberbia cristiana.

Revés de Loja (1-7 de julio de 1.483)
Alhama era un punto estratégico que dominaba los caminos desde la capital a Málaga y Ronda, y a continuación, Fernando a la cabeza de 4.000 jinetes y 12.000 infantes, inició la conquista de Loja entre Antequera y Granada.

Fernando partió de Córdoba y llegó a Loja el día 1 de julio de 1483. Ignorando las advertencias de sus más experimentados oficiales, acampo en un valle lleno de canales de riego y poco apto para la caballería pesada.

Fernando envió un destacamento a la colina Albohacen que dominaba Loja para establecer allí una posición artillera para batir la Loja, estaba bajo el mando de los marqueses de Cádiz y Villena, junto con el maestre de Calatrava. Tambien envió otro destacamento bajo el mando del marqués de tendilla para cerrar el camino entre el campamento y Loja, para evitar ataques.

Ibrahim Ali-al-Atar alcalde musulmán de Loja, envió una pequeña fuerza de caballería ligera que cruzó el río Genil la noche del 4 al 5 de julio y se escondió en los bosques de las laderas de la colina Albohacen, y esperaron a que se produjera el ataque de la fuerza principal.

El 5 de julio se produjo el ataque de Ali al-Atar contra la colina, las fuerzas cristianas repelieron el ataque y persiguieron a éstas durante su retirada. La caballería lígera escondida, atacaron la posición a medio organizar y destruyeron la artillería. Cuando la fuerza cristiana perseguidora se dieron cuenta de que la posición estaba siendo atacada, dieron media vuelta, Ali al-Atar ordenó a sus fuerzas dar la vuelta y perseguir a los cristianos. La lucha se prolongó durante más de una hora hasta que llegaron refuerzos cristianos desde el campamento. Finalmente al-Atar se retiró a Loja.

Los castellanos sufrieron grandes pérdidas incluyendo al maestre de Calatrava don Rodrigo Tellez Girón que fue alcanzdo por dos virotes de ballesta.

Tras un consejo de guerra en el que se decidió que la posición era insostenible y que debían retirarse detrás del río Frio y esperar refuerzos, el 7 de julio se abandonó la colina de Albohacen y se procedió a la retirada. La colina fue ocupada inmediatamente por los musulmanes que izaron sus enseñas, los castellanos cuando vieron las enseñas pensaron que se estaba produciendo un ataque y se produjo una rápida huida hacia el río Frio, al-Atar que era un experimentado comandante dió la orden de atacar inmediatamente. Fernado con su propia guardia y algunos jinetes más se situó en una posición elevada para hacer frente al ataque y dar tiempo a la retirada. El marqués de Cadiz se sumó al rey efectuando un ataque de flanco cuando los musulmanes atacaban, los musulmanes fueron rechazados y perseguidos.

El emir de Granada Abul al-Hassan llegó a la zona y se sumó a los de Loja. Fernado decidió abandonar completamente el asedio de Loja. Aprovechando la ausencia, se produjo un golpe de estado en el reino de Granada, Abul Hassan fue destronado por su hijo Boabdil.
Batalla de Loja (1483) el rey Fernando sufre un revés al intentar tomar la ciudad de Loja. Autor Angus McBride


jueves, 27 de octubre de 2016

Los gitanos en Alhama de Granada. Reseña histórica


“GITANO DE LAS CERCANÍAS DE ALHAMA”
Edme-Jean PIGAL (Paris 1798-1872). Lth.  de LANGLUME. Firmado en plancha M.A.W.
Litografía, color, 1825. Medidas grabado: 18,6 x 15,3 cm; papel: 34,3 x 25 cm.























Un grupo social escasamente documentado, pero integrante de la vida cotidiana en las poblaciones españolas desde las postrimerías de la Edad Media fue el de los gitanos, duramente reprimidos desde el siglo XVI. Atrás quedaba el buen recibimiento a su llegada a Europa con salvoconductos de sus lugares de origen para que se las apoyara y acogiese bien. Su origen se ha situado en el noreste de la India. En Europa, se localizan desde el siglo XIV; la entrada en España se realizaría desde Cataluña; y en esta línea se conoce cómo en 1425 se otorgó un salvoconducto en Aragón al gitano D. Juan de Egipto Menor, para viajar por el reino acompañado de sus gentes.
 La primera Pragmática contra los gitanos, pertenece a los Reyes Católicos, en 1499, considerados ya como minoría inculta, sin calificar, dedicada al robo. En una nueva, dada en Granada ese año, se ordenaba la expulsión del reino de todos los egipcianos carentes de oficio a señores que los empleasen: que no tuviesen oficios conocidos o señores a quienes sirvan, o les den lo que hubiere menester. Se les fijaba plazo de sesenta días para abandonar el reino, bajo pena de castigo con cien azotes y destierro a perpetuidad; la pena era más dura en caso de reincidencia, pues se les cortarían las orejas y permanecerán sesenta días encadenados, además del destierro; y los apresados por tercera vez, esclavos por el resto de su vida. Tales medidas debieron tener fin persuasivo, por no aplicarse las penas, ya que se mantuvieron errantes a pesar de tan severa legislación, encaminada siempre a asentarlos y dedicarlos a oficios mecánicos, especialmente la agricultura, hasta el reinado de Carlos III, en que promulgara su Pragmática contra los gitanos. El tema revistió tanta importancia que fue obligada repetitiva e insistentemente la lectura de la misma en los cabildos ordinarios durante veintitrés años. El 6 de noviembre de 1783 se leía por primera vez en el cabildo de Alhama y así se hará hasta el 11 de abril de 1806, cuando se daba lectura por última vez, haciéndose constar siempre en el acta su lectura: Se leyó la pragmática sanción para castigar la vagancia de los antes llamados gitanos, o castellanos nuevos.
 En el siglo XVI, la única referencia a los gitanos la encontramos con la orden de don Juan de Austria, que manda perseguir a los gitanos errantes de la jurisdicción de Alhama, en 1570.